El 'Rainbow Warrior II' buque insignia de Greenpeace, y unas zodiac desplegaron pancartas con los lemas "Sondeos No" y "Recuperemos el Mediterráneo" en el área costera valenciana donde la multinacional británica MedOil pretende realizar tres sondeos en el fondo marino en busca de gas. En la zona litoral que se vería afectada por tales exploraciones se encuentra la Albufera, que acumula diversos niveles de protección (ZEPA para las aves, Convenio Ramsar de humedales, Directiva europea de hábitats, ZEPIM ,zona especialmente protegida del Mediterráneo, según el Protocolo de Ginebra) incluida la declaración autonómica de Parque Natural.
Los sondeos, solicitados hace más de un año, están pendientes de autorización por el Ministerio de Industria, aunque MedOil espera recibirla en breve. Una vez conseguidos los permisos, las prospecciones en busca de gas se llevarían a cabo en tres posibles áreas de explotación (Albufera, Benifayó y Gandía) y totalizarían casi 240.000 hectáreas submarinas.
Dos fases
En una primera fase se estudian las características del fondo marino y las probabilidades de encontrar gas o crudo. Para ello, recuerda Greenpeace, se emiten ondas acústicas con un cañón de alta presión cuyo nivel sonoro de 215-230 decibelios casi duplica el «umbral humano de dolor» por emisiones sonoras: 120 decibelios. A ese problema, que afectaría a mamíferos marinos, tortugas y peces y que podría inducir cambios de comportamiento de la fauna, se sumarían otros, como la generación de lodos y barro por el impacto sísmico de las ondas y la liberación de elementos contaminantes del subsuelo.
La segunda fase correspondería a la perforación para la toma de muestras, en la que, según advierte la organización ecologista, se producen con cierta frecuencia accidentes de contaminación que acaban llevando a las playas restos de hidrocarburos. En todo el proceso, los ecosistemas más perjudicados serían las praderas de 'Posidonia oceánica', y en el caso de las especies marinas, los efectos negativos se sumarían a los que ya sufren como consecuencia de la urbanización descontrolada, la construcción de infraestructuras portuarias y la contaminación.
Mejor renovables
La responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, María José Caballero, la materialización de los sondeos solicitados "afectaría muy gravemente a las playas, a espacios protegidos y a numerosas especies de Mediterráneo". Por ello, remachó, "Industria debería denegar los permisos y apostar por las energías renovables". De hecho, recordó la organización ecologista, la Comunidad Valenciana podría cubrir con fuentes exclusivamente renovables (solar, térmica, fotovoltaica, eólica terrestre y eólica marina) su demanda de electricidad proyectada para el año 2050. Aún más, recalcó, se trata de la región peninsular con más potencial para generar energía a partir de la eólica marina.