La energía eólica así
como la que producen las olas son las tecnologías
de generación renovables «más
favorables» y económicamente menos
costosas de desarrollar en el País Vasco.
Esta es una de las conclusiones del informe
Renovables 100%. Un sistema eléctrico
renovable para la España peninsular y
su viabilidad económica que ayer presentó
el director de Greenpeace en España,
Juan López Uralde, en la jornada con
motivo del 25 aniversario del Ente Vasco de
Energía que se celebró en el Kutxaespacio
de la Ciencia.
Este estudio, elaborado por un grupo de expertos
del Instituto de Investigación Tecnológica
de la Universidad Pontificia de Comillas, viene
a completar otro informe anterior que concluyó
que en España existen recursos renovables
suficientes para abastecer toda la demanda eléctrica
y de energía total prevista para el año
2050. Ahora, los ecologistas han dado un paso
más y han analizado cuál sería
el coste de este escenario 100% renovable. El
resultado principal es que poner en marcha los
mecanismos para explotar esos recursos son «técnica
y económicamente viables» y suponen
«un rayo de esperanza» para combatir
el cambio climático.
López de Uralde explicó que los
actuales modelos de generación energética,
como las centrales de ciclo combinado, se irán
encareciendo debido a que dependen de recursos
limitados. Mientras tanto, las renovables no
tienen límite y son limpias.
«Las tecnologías de menor coste
en el horizonte de 2050 serían las renovables»
aseguró López Uralde, quien explicó
que el informe plantea múltiples combinaciones
posibles de sistemas de generación con
este tipo de energías. Aunque se ha analizado
toda la península en su conjunto, sí
se han tenido en cuenta datos de recursos renovables
y de costes de ámbito provincial. El
director de Greenpeace aseguró que en
el País Vasco la energía eólica,
sobre todo la terrestre aunque también
la marina, así como la de las olas serían
las más rentables. En el caso concreto
de Gipuzkoa, el análisis de costes concluye
que el territorio se encuentra entre las zonas
en las que producir electricidad con energía
eólica terrestre resultaría más
barato en 2050. Y tanto esta electricidad procedente
de los molinos así como la geotérmica,
tanto en Gipuzkoa como en el resto de Euskadi,
resultaría más económica
que lo que cuesta hacerlo con centrales térmicas
de ciclo combinado. La energía solar
termoeléctrica también se presenta
como favorable.
Para el conjunto de España, la conversión
hacia este escenario renovable requeriría
una inversión de unos 120.000 millones
de euros en 25 años, «el equivalente
a destinar menos del 1% del PIB, lo que es que
es perfectamente asumible. Los costes no son
descabellados».
Más potencia instalada
López Uralde explicó que en un
modelo renovable se necesita más potencia
instalada que en uno convencional para cubrir
la demanda, «lo que aumenta relativamente
los costes, pero son asumibles». Y, a
su juicio, tiene sus ventajas. Como ejemplo
citó los molinos eólicos, que
en momentos de mucho viento podrían generar
más de lo necesitado y ese excedente
energético se podría usar para
generar hidrógeno o electricidad para
el transporte.
López Uralde destacó que para
lograr un combinado renovable económicamente
óptimo, «es necesaria una adecuada
planificación y tomar una serie de medidas»
sobre las instalaciones de tecnologías
para generar energía eólica terrestre,
marina, solar fotovoltáica en edificios,
huertas solares, solar termoeléctrica,
geotérmica y energía de las olas,
entre otras. Uralde recordó que actualmente
se están tomando decisiones sobre el
mapa energético de 2030 y es necesario
actuar, más si cabe «cuando hasta
los más reacios, como la revista The
Economist, acaban reconociendo la necesidad
de imponer límites a las emisiones de
los gases invernadero».