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16-IV-2005
Ibarretxe reclama una mayoría amplia que dé «fuerza para negociar y decidir»
Imaz dice que el voto a EHAK es «estéril» y será utilizado por PP y PSE. Errazti llama a dar «una lección democrática al Estado español».
A.GONZÁLEZ EGAÑA/BILBAO. Los candidatos de
PNV-EA volvieron a darse un baño de multitudes ayer
en el bilbaíno pabellón de La Casilla, donde
Juan José Ibarretxe reclamó una mayoría
amplia para «coger fuerza para la negociación
e impulso para decidir». La coalición nacionalista
vivió uno de sus cierres de campaña más
enfervorecidos con gritos de «independencia»,
«ari, ari, ari, Ibarretxe lehendakari» y «a
por ellos» en alusión a socialistas y populares.
También contaron con apoyo de Cataluña y Galicia
con la presencia de invitados como Artur Mas (CiU), Pere Ribó
(ERC) y Anxo Quintana (BNG).
El candidato a la reelección como lehendakari afirmó
que los protagonistas de la «decisión»
sobre el futuro de Euskadi no son ni él mismo, ni el
presidente Zapatero, sino el 1.700.000 personas con derecho
a votar mañana en las elecciones vascas. Recordó
uno de sus mensajes más repetidos durante los últimos
quince días, referido a que el futuro lo decidirán
«los que vivimos y trabajamos aquí, hayamos nacido
donde hayamos nacido. El futuro se decide entre todos y aquí,
no en Madrid ni en ninguna otra parte». Se permitió
concretar y apuntó que los protagonistas de esa «decisión»
son los ciudadanos con derecho a voto, «900.000 mujeres
y 800.000 hombres, ésos son».
El aspirante a su tercera elección como lehendakari
aludió a que la próxima legislatura es una «oportunidad
magnífica para avanzar» porque el PNV y EA han
«puesto a este pueblo a la puerta de la negociación».
Afirmó también que en Euskadi no puede haber
«personas sin papeles, en este país todos tenemos
caras y ojos» y aseveró que «de ahora en
adelante nuestro objetivo como pueblo es situar a Euskadi,
a la cultura vasca y a nuestra lengua en el mundo».
Josu Jon Imaz acusó a populares y socialistas de «mentir
y manipular» durante la campaña para «asustar»
sobre las consecuencias económicas de la propuesta
de nuevo estatuto y calificó de «voto estéril»
el concedido a EHAK porque «será la muleta y
un títere» de PP y PSE en el Parlamento Vasco.
El presidente del PNV, que agradeció a la militancia
y a Ibarretxe el trabajo realizado durante estas dos semanas,
consideró que los socialistas y Rodríguez Zapatero
«no son de fiar» cuando hablan de desarrollar
el autogobierno vasco y les reprochó que «no
respetan las reglas de juego» sobre las mayorías
necesarias para modificar el Estatuto, situadas en el 51%
mientras Zapatero reclama un acuerdo de dos tercios del Parlamento.
La presidenta de EA, Begoña Errazti, pidió
a los electores que el próximo domingo propicien una
«lección democrática, de dignidad y rebeldía,
al Estado español» como en las autonómicas
de 2001.
Convencida de que PNV y EA están «haciendo historia
en una nueva fase del pueblo vasco», Errazti sostuvo
que «el pueblo vasco merece ser dirigido por los que
lo amamos».
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