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La transparencia
está asegurada
El Consejo Superior de Deportes
ofrece garantías en el control
antidopaje que se realiza este año
en la Bandera de La Concha
ALVARO
VICENTE/DV. SAN SEBASTIÁN
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El CAT anunció el pasado viernes
que delegaba toda la responsabilidad de
los controles antidopaje de la Bandera
de La Concha en el laboratorio del Consejo
Superior de Deportes de Madrid, después
de que la Federación Vasca de Remo,
presidida por Josetxo Fernández
Vaqueriza, encargada oficialmente de realizar
los análisis cada año, reconociera
que no había tiempo ni condiciones
idóneas para la puesta en marcha
de semejantes controles para los que se
requiere una infraestructura y unas condiciones
diferentes.
A lo largo de la pasada semana el cruce
de cartas entre ambos fue una constante
hasta que el CAT decidió apartar
a la Vasca de dichos controles. Denis
Itxaso, concejal de Deportes del Ayuntamiento
de San Sebastián y vicepresidente
del CAT, aseguraba ayer que «lo
que se ha hecho es responder a una demanda
de los clubes participantes que exigían
una mayor transparencia en los controles
antidopaje, sobre todo, en lo referente
a los análisis de EPO, algo que
nunca ante había realizado la Federación
Vasca». Un esfuerzo que se traduce
en 9.000 euros más en la materia
de lo que se venía gastando en
años anteriores.
Ocho controles de orina por sorteo se
realizaron ya en la primera jornada de
la Bandera de La Concha a remeros de las
traineras que ocuparon los dos primeros
puestos de cada tanda. Miembros de Astillero,
Urdaibai, Orio y Cabo de Cruz tuvieron
que pasar por el control una vez disputada
la regata. Un guarda de seguridad acompañó
en todo momento a los remeros, tal y como
indica el procedimiento a seguir en los
controles antidopaje. Será a lo
largo de esta semana cuando se conozcan
los resultados de los mismos.
No dio tiempo a realizar los controles
sanguíneos o de salud, que son
los que determinan el nivel de hematocrito
de los remeros, es decir, el termómetro
que indica si un remero es apto o no para
participar en la regata. Nunca podrá
ser sancionado por este motivo, aunque
los niveles no estén dentro de
lo estipulado, pero sí se le podrá
obligar a pasar después por un
control de orina que será el que
detecte si existe alguna sustancia prohibida
tipo EPO.
El próximo domingo, sí
El CAT hizo entrega a los ocho clubes
el pasado domingo de una carpeta con documentos
en los que se les solicitaba la aprobación
para la realización de los controles
sanguíneos.
Las prisas han hecho que el CAT no hay
podido introducir esa premisa en el reglamento
de la presente edición, pero Denis
Itxaso confirma que para el año
que viene se «quiere incorporar
a la normativa un apartado específico
referido a las pruebas antidopaje».
La aprobación de los clubes que
debe estar hoy mismo en las dependencias
del CAT supone que todos los remeros tienen
la obligación de estar localizables
los días previos a la segunda jornada
por si el Consejo Superior de Deportes
requiere de su presencia. Lo más
lógico es que los médicos
encargados efectúen los controles
sanguíneos a lo largo del viernes
o del sábado en el momento que
las traineras se encuentren ya en San
Sebastián realizando sus últimos
entrenamientos en la bahía de La
Concha.
Gallegos, cántabros y vascos podrán
ser requeridos por los conocidos en el
argot como vampiros. Será entonces
cuando «si se detectan niveles de
hematocrito excesivamente altos que nos
indiquen cualquier tipo de sospecha, sometamos
a ese remero a un control de orina sin
sorteo previo. No por ello quiere decir
que sea ya directamente un positivo, porque
puede darse el caso de un nivel alto de
hematocrito por producción propia
de su cuerpo», explica el vicepresidente
del CAT. Los resultados se podrán
tener a las pocas horas.
Laboratorio contrastado
El laboratorio del Consejo Superior de
Deportes, uno de los 31 que existen homologados
en todo el mundo, como siempre en estos
casos, ha recibido de la Federación
Española de Remo el encargo para
recoger las muestras de sangre antes de
la regata, pudiendo obrar de oficio contra
cualquier club si surgiera algún
caso de dopaje, «algo que la Vasca
no podía hacer antes, porque también
hay clubes no vascos», asegura Denis
Itxaso.
«Nuestra apuesta -continúa-
es clara por la transparencia y la limpieza
en el deporte. Además del espectáculo
también queremos preservar la salud
de los deportistas. La medicina deportiva
avanza al mismo tiempo que el remo, por
eso desde el CAT hemos hecho un esfuerzo
grande por incorporar este año
los controles sanguíneos». |