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ANÁLISIS
No era el
momento
ALVARO
VICENTE/
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Las declaraciones efectuadas por dos
remeros de Urdaibai poniendo en tela de
juicio la victoria de Astillero el pasado
domingo en La Concha han destapado la
caja de los truenos. En nada ayuda al
remo la mar de fondo que se ha generado
estos días. En la semana más
bonita para este deporte la atención
se ha desviado hacia un terreno al que
nunca se debió llegar. El daño
ya está hecho. No hay marcha atrás.
El principal perjudicado es el deporte
del remo. Se ha pasado de hablar de las
marcas y el excelente nivel de las traineras
nunca antes visto en el remo a sospechar
de todo. Reconozco que he sentido algo
parecido a mi compañero Benito
Urraburu cuando acude a una gran vuelta.
El deporte en un segundo plano por encima
de asuntos extradeportivos. Espero no
verme obligado a cruzar los dedos cada
vez que se programe una regata.
En la presente edición de la Bandera
de La Concha tenemos las máximas
garantías con los controles antidopajes
que realizará también el
domingo el Consejo Superior de Deportes.
La transparencia está asegurada,
por eso no debe existir duda o insinuación
alguna sin pruebas en la mano. Se puede
llegar a entender las declaraciones una
vez terminada la regata en la misma rampa
del muelle, pero nunca horas después.
Lo mejor que podemos hacer es olvidarlas
lo antes posible. Todavía queda
una oportunidad este próximo domingo.
Urdaibai ya ha demostrado en tres ocasiones
esta temporada que lo puede hacer. ¿Por
qué no en una cuarta regata? La
preparación, la medicina y los
materiales avanzan y con ellos, las marcas
se rebajan. |