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Las entrañas
de Astillero
Ilusión, confianza y
cautela, son las señas de
identidad de una tripulación
que se dispone a ganar su segunda
Bandera de La Concha.
ALVARO
VICENTE/DV. SAN SEBASTIÁN
El entrenamiento diario se convierte
en ritual cuando se acercan las
grandes ocasiones. Se cuidan al
máximo todos los detalles
y no se deja nada a la improvisación.
Con este cuidado ultiman su puesta
a punto los componentes de la cuadrilla
de Astillero, que cada día
se acercan al santanderino Promontorio
de San Martín para desde
allí comenzar la actividad
diaria. Al fondo, el domingo, espera
la Bandera de La Concha.
A las siete y media de la tarde
aparecen los primeros remeros en
sus vehículos. Algunos llegan
de forma directa desde sus puestos
de trabajo y después de haber
recorrido un centenar de kilómetros.
Este es el caso de José Antonio
Acebal, un remero castreño
que ahora milita en la plantilla
astillerense, y que ya tiene en
su haber tres Conchas. «Es
igual tres que cuatro -dice- la
ilusión es la misma que con
la primera. Es algo difícil
de explicar, pero no debemos confiarnos»,
alerta.
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Todos
los remeros quieren tener protagonismo
en una jornada tan importante
y se aferran a su presencia
en las bancadas del barco. [M.
DE LAS CUEVAS] |
PLANTILLA ACTUAL
Preparador: José Manuel
Francisco.
Patrones:
Izort Zabala y Guillermo Zubillaga.
Remeros:
Javier Vilariño, José
Antonio Acebal, Roberto Pérez,
Vasile Matei, Sergio Carrión,
Israel Bolado, Ionel Sorin,
Miguel Angel Ruiz, Enrique
López, Fernando Rua,
Alberto Losada, José
Carlos Gonzalez, Alejandro
Monar, José Angel Vázquez,
Enrique Vitoria, Mauricio
Monteserín, Miguel
Angel Millares. |
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Mañana Acebal volverá al
trabaja en el ramo de la construcción
en Bilbao dentro de una empresa de carácter
familiar, pero es consciente de que tiene
una cita el domingo que será la
envidia de muchos.
No hay vestuarios
En el Promontorio de San Martín,
lugar habitual de entrenamiento, no hay
vestuarios. Los remeros se cambian a pie
de bahía, según van llegando,
con la única protección
de los coches allí aparcados. Su
presencia causa sorpresa entre algunos
paseantes que ven la trainera encima del
remolque.
Los más curiosos se atreven a
preguntar. «¿Hay alguna competición?».
«No, es que va a entrenar Astillero»,
les responden. «¿Los que
van a ganar La Concha!» se dicen
unos a otros. Los aficionados se quedan
para presenciar la charla de José
Manuel Francisco y los ejercicios previos
al embarque. Hay que preparar los remos
y los estrobos, tarea muy particular para
los componentes de la cuadrilla.
Izort Zabala, patrón del barco
astillerense, ha sido cocinero antes que
fraile. Remó en La Concha en las
bancadas de Mundaka en los años
1986 y 1987 para hacerlo en el 1999 con
Urdaibai, el gran rival de Astillero este
año.
Zabala, nacido en Bermeo, profesor de
Formación Profesional y estudiante
de cuarto año de Ingeniería,
resalta las diferencias que se sienten
en el barco entre un remero y el patrón.
«La responsabilidad es diferente.
Siendo patrón eres el que tienes
que saber cuando hay que realizar las
maniobras y cambios de ritmo. Si te equivocas,
puedes llevar al fracaso a los componentes
del barco».
Para el patrón astillerense será
su segunda Concha. El año pasado
conoció las mieles del triunfo
con la San José XII. «Este
año será con la San José
XIII. El barco esta muy bien construido
y ello nos da confianza. La ilusión
que tenemos todos por conseguir el triunfo
es mucha. Hemos pasado malos momentos
en la temporada y hemos sabido esperar
para demostrar nuestro nivel».
206 kilos al hombro
La plantilla ultima todos los
preparativos y comienzan a llevar utensilios
hasta la arena de la playa. Luego, serán
los 206 kilos que pesa la San José
XIII los que con sumo mimo bajarán
al agua.
Una maniobra que se repite a lo largo
del año en muchas ocasiones, pero
seguro que esta semana estos kilos de
convertirán en gramos. La ilusión
y ganas desborda todas las previsiones.
Toda la cuadrilla refleja en sus rostros
una alegría contenida. Los remeros
no quieren lanzar las campanas al vuelo,
pero en su interior saben que si consiguen
el mismo grado de concentración
que en la primera jornada habrán
dado el primer paso para lograr su objetivo.
Algunos quieren inscribir su nombre en
la historia del remo cántabro por
sumar La Concha en el mismo año
a los campeonatos de España de
bateles, trainerillas y traineras, a los
que en Cantabria dan tanto valor. Sólo
está al alcance de cuatro remeros:
Israel Bolado, José Carlos Muñoz,
Vasile Matei y Enrique López.
Izort Zabala atiende a las indicaciones
del entrenador José Manuel Francisco.
Entre los dos cuidan al máximo
todos los detalles y a continuación
el míster comienza a nombrar a
los componentes de la cuadrilla que se
sentarán en las bancadas de la
San José XIII para salir a entrenarse.
No hay sitio para todos. Tres remeros
se quedan en el ergómetro, mirando
con envidia como sus compañeros,
a bordo de la trainera, se alejan por
la barra del puerto de Santander, llevando
en la trainera las ilusiones de toda la
afición de Cantabria que les ve
como vencedores en la Bandera de La Concha.
Un club surgido en el año
1966
La Sociedad Deportiva de Remo Astillero
es una entidad relativamente joven. Los
datos de su puesta en marcha se conocen
por un pequeña información
en El Diario Montañés que
se publicó el 29 de junio de 1966.
En ella se comentaba la posibilidad de
que el club contase con una trainera al
unirse los remeros de Pontejos y Astillero,que
eran los que normalmente participaban
en las regatas que se celebraban durante
el verano con motivo de las fiestas de
San Pantaleón y La Asunción.
Se da la circunstancia de que el actual
presidente del club, Víctor Sainz
de la Maza, fue componente de la primera
cuadrilla de remeros que participaron
en la primera regata de la entidad, el
30 de julio de 1966, con motivo del campeonato
provincial que se celebró en aguas
de la Bahía de Santander.
Participaron aquel día cuatro
traineras: Pedreña, Peñacastillo,
La Bomba-Pedreña y Astillero. Los
astillerenses concluyeron en cuarto lugar
y cedieron dos minutos y veintitrés
segundos con respecto al vencedor, Pedreña.
El primer presidente astillerense fue
José del Castillo Chiqui.
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