SAN SEBASTIÁN. DV. El director de Inmigración del Gobierno vasco, Omer Oke, gestiona «desde hace varios meses» una agencia de viajes en Bilbao, especializada en destinos africanos, pese a que la ley impide a los altos cargos de la Administración autonómica cualquier actividad empresarial al margen de sus responsabilidades institucionales.
Omer Oke, que anteayer anunció su dimisión por «motivos personales», figura como socio de otras dos empresas en el Registro Mercantil. «No tenemos conocimiento de que tenga o dirija ninguna sociedad», remarcaron fuentes del Departamento de Asuntos Sociales, cuyo titular, Javier Madrazo, eludió pronunciarse sobre el caso.
El todavía director de Inmigración reconoció a este periódico que figura, junto a su novia, como «propietario» de la agencia de viajes Zafiro Tours de Indautxu. De hecho, Omer Oke se encontraba ayer en las oficinas del local, situado en el centro de Bilbao, pese a que a su cese oficial no se producirá hasta el próximo martes.
Boladji Omer Bertin Oke, natural de Benin, solicitó el pasado 13 de julio al Ayuntamiento de Bilbao la licencia de actividad para la apertura de una delegación de Zafiro Tours, compañía que cuenta con más de 350 agencias franquiciadas en España. El establecimiento aparece en las Páginas Amarillas a su nombre.
Incompatibilidades
La normativa del Gobierno Vasco establece un régimen de incompatibilidades muy estricto para el lehendakari, consejeros, viceconsejeros y altos cargos de la Administración, que incluye a los directores. La Ley de Gobierno les impide el ejercicio de «funciones directivas, representativas, de asesoramiento o de simple empleo en cualquier clase de empresa, establecimientos y sociedades de derecho privado que tengan carácter civil o mercantil». Incluso les prohíbe actividades profesionales «no remuneradas».
Omer Oke figura actualmente en el Registro Mercantil como socio de otras dos compañías, creadas tres años antes de su incorporación al Gobierno vasco. La primera está dedicada a la comercialización de productos manufacturados de alimentación, textiles y de algodón, mientras que la segunda tiene como objeto el desarrollo de programas de cooperación en países en vías de desarrollo. Omer Oke aseguró ayer que ambas empresas fueron constituidas «hace mucho tiempo junto a un grupo de amigos», pero que «acabaron cerrando».
Portavoces del departamento rechazaron ayer que la consejería haya incurrido en «algún tipo de responsabilidad» en torno a la incompatibilidad de su director de Inmigración.
«No hay nada que comentar sobre esto», subrayaron. No obstante, las mismas fuentes dijeron desconocer si Omer Oke es propietario de la agencia de viajes y de las otras compañías. «No tenemos ningún conocimiento acerca de esto». También se reafirmaron en que su salida de la Dirección de Inmigración se debió a «motivos personales».
Oke estaba considerado uno de los hombres fuertes del equipo de Madrazo, al que se incorporó en octubre de 2001. Fuentes próximas al Ejecutivo autonómico relacionaron el jueves su dimisión con «las discrepancias» que ha venido manteniendo en los últimos meses con miembros del departamento.
«Un futuro activo»
El propio Omer Oke, que mostró su intención de volver a Cáritas, reconoció que «la gestión en las altas esferas a veces nos desconecta». También confesó que se sentía «cansado» tras invertir cuatro años en desarrollar el Plan de Inmigración.
En una entrevista a una cadena de televisión, el consejero de Asuntos Sociales y Vivienda del Gobierno Vasco definió al primer africano que accede a un puesto de relevancia en el Ejecutivo autonómico como «una persona y un activo importante» para el partido. «Desempeñará otros cargos de responsabilidad en otros ámbitos», concluyó.