Las empresas relacionadas con la automoción que tienen su sede en el Duranguesado comenzaron a tomar medidas para hacer frente a las bajadas en las ganancias desde octubre. La mayoría de estas empresas relacionadas se limitaron a suspender los sueldos, cada una de ellas con sus características y procedimientos.
Han sido 12 las empresas que han escogido dicho camino; entre ellas Estampaciones Bizkaia de Abadiano, Coros-Layde de Durango y Fuchosa de Atxondo. Además, Estampaciones Irak de Abadiano y Camelot 97 de Amorebieta presentaron expedientes que preveían el despido de un número considerable de trabajadores. La empresa Pierburg de Abadiano, a su vez, decidió no renovar los contratos de aquellos trabajadores a los que se les terminaba.
En la empresa Inyectametal de Abadiano se propusieron bajas voluntarias y pagadas y en Industrias Garita de Berriz y Ductilor de Elorrio se presentaron expedientes de regulación de empleo. Los sindicatos han remarcado y denunciado que algunas empresas han aprovechado la crisis en su propio beneficio.
La automoción ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis y si existe una región en la que este sector tiene importancia este es el Duranguesado, Vizcaya. La producción comenzó a ralentizarse y a día de hoy es casi inexistente, por lo que los más afectados han sido los trabajadores.
Los trabajadores declaran
Un trabajador de Fuchosa, Isidoro García, declaró que “todos los trabajadores tendrían 47 días de paro entre los meses de noviembre y agosto y que la plantilla de trabajadores se turnaría para cubrir dos de las tres líneas disponibles para fundir”.


