Lunes 19. Parte Vieja. Caía la noche y la lluvia sobre la Tamborrada Infantil de Kresala y los organizadores intentaban abreviar el recorrido.
Ya había recogido mi máquina de fotos medio mojada y sólo me quedan las palabras para transmitir lo que presencié. Los caballos y los burros con sus cañones se adelantaron y desaparecieron. Al llegar a la sede de la sociedad, los tambores y la banda dejaron de tocar y se refugiaron dentro.
La compañía de barriles se deshizo igualmente ante la sede, pero un nutrido grupo de las niñas que lo formaban (ni un niño, ni un tambor) formaron en el centro del asfalto un círculo que me recordó al de los All Blacks antes de un partido de rugby y debieron conjurarse con un nuevo haka titulado “ESTO NO ACABA ASÍ”.
…a continuación sonó bajo la lluvia una versión de la Marcha de San Sebastián para voces blancas y barriles que posiblemente sólo hayamos podido escuchar los que estuvimos allí.


