Si el responsable de obras del ayuntamiento de San Sebastián o el señor alcalde tuviesen una taladradora haciendo agujeros debajo de su casa noche tras noche, durante dos meses, estoy segura de que alguien editaría un edicto que prohibiese esos ruidos de inmediato, pero si los que sufren los ruidos son los ciudadanos normales y corrientes de un barrio periférico como Alza, repleto de torres con miles de vecinos, entonces la cosa cambia.
¿Quién manda aquí? ¿Nosotros no? pues si nos da la gana de estar DÍA Y NOCHE taladrando la calle lo hacemos y ya está ¿Que los vecinos no pueden dormir? A nosotros què nos cuentan, que se tomen una caja de Valium. ¡Qué flojos y quejicas estos vecinos de este barrio tan lejano del centro ¿Para qué querrán dormir? Seguramente la mitad está en paro y ni siquiera tiene que ir a trabajar al día siguiente. Con el trabajo que tenemos haciendo maquetitas de Pasarelas sobre el mar y cosas así y nos vienen con esas tonterías de que no quieren ruidos de noche.
Además si necesitan desahogarse les ponemos una web en la que se puedan quejar y cuando envíen la queja les decimos que nos pondremos en contacto con ellos. Je, je, ¡qué broma! Como que a nosotros nos importan sus problemillas.
01:26 horas, 7 abril 2011 las máquinas siguen trabajando y así seguirán porque a nosotros nos da la gana


