El artículo 3º de la declaración de los derechos humanos recalca el derecho a la seguridad y el 5º el de no ser sometido a tratos inhumanos ni degradantes. Euskadi hace parte del mundo que defiende los derechos humanos como una de sus guías fundamentales, sin embargo con algunos vecinos de Irún hemos visto que en ocasiones tales derechos no son respetados ni defendidos. Lo digo porque hace algún tiempo tenemos un nuevo vecino en la comunidad de Irún, es un chico completamente enajenado que tiene dificultades para atender sus propias necesidades corporales. Está totalmente bañado en sus propios excrementos y nadie hace nada por ayudarlo. No tiene casa, duerme a la intemperie, pero tampoco tiene poder de decisión. No tiene red social, no tiene nada excepto una ciudad que lo somete al abandono más cruel.
¿Se respeta con esto el derecho a la seguridad? ¿Se respeta acaso el derecho a no ser objeto de tratos inhumanos o degradantes? Pues creo que no. El trato inhumano y violento y la privación de la seguridad no nacen solamente de una actitud activa, sino también de un acto pasivo ante el dolor, el desposeimiento y la vulnerabilidad del otro. El estado de este chico que podría ser el hijo de cualquiera de nosotros, y la negligencia de todas las instituciones que podrían hacer algo, me deja un mal sabor de boca y me hace dudar de que realmente estemos defendiendo los derechos humanos. ¿Cómo es que estamos a la cacería de lugares donde la gente está sometida a condiciones infrahumanas para ayudarles y ni siquiera somos capaces de velar por las condiciones de vida de los nuestros? ¿No es paradójico?


