Existen lugares que desde que los paseas por primera vez, sientes que son únicos y que aportan una esencia fresca a nuestra sociedad cultural. Podríamos dibujar piropos en el aire sobre ese lugar, al cual hoy estas palabras rinden un aplauso, pero el viento en el tiempo se los llevaría y hoy necesitamos manos y personas que nos ayuden a que sus raíces sigan ancladas en nuestros días.
Hablamos del Leize Gorría en Donostia – San Sebastián. Un oasis en el que se puede escuchar música en directo, poesía, intercambiar idiomas, cantar, dejar tus huellas en sus Jam Sessions, organizar fiestas originales, y pasar un instante diferente y mágico cuando las estrellas andan sueltas por la noche…
Esta isla en medio de un océano de mareas huérfanas de cultura se aleja a la deriva…
El Leize Gorría pliega sus alas y CIERRA su activad, quizás una de esas noticias que nunca deseas escuchar. Sin querer cuando un local entra en su etapa adulta, se nos hace común su presencia y no la valoramos en su medida, la plata se escurre por las rendijas de los olvidos, y los silencios no alimentan…
No deseamos tener que echarlos de menos.


