Así relata hoy “El Universal” la noticia de la localización del conocido estafador:
Mientras en Caracas funcionarios de la Subdelegación del Cicpc ubicada en Simón Rodríguez mantenían en su casa a Juan Manuel Carlos Llorca Rodríguez (un ciudadano español requerido por Interpol acusado de varios delitos, entre ellos narcolavado) y lo extorsionaban pidiéndole dos millones de euros a cambio de no informar su detención, la fiscal Yolanda Peña (designada por la propia fiscal general Luisa Ortega Díaz) y un grupo del Cicpc adscrito a la División de Investigación contra los Delitos de Función Pública, iba a Margarita para detener a este mismo delincuente.
Según una fuente del Ministerio Público, todo fue al parecer, “una táctica dilatoria” para lograr la fuga de Llorca, requerido bajo dos solicitudes de Interpol-Madrid.
Desde el lunes, la Fiscalía sabía que el español debía estar en Margarita. Pero fue hasta el viernes que toda la comisión del Ministerio Público se trasladó a la Isla para dar captura al solicitado. Una vez allá, continuaron las trabas para llegar hasta la casa. Cuando ya no hubo más documentación que pedir, decidieron allanar la propiedad de Llorca. Allí no lo ubicaron. La residencia estaba en obras.
Aunque la propiedad no estaba a su nombre, todos los recibos de pago los firmaba directamente él. Lo único que alcanzaron fue a decomisarle algunos bienes: dos camionetas Mercedes Benz de lujo y un avión.
Ese mismo sábado, el español requerido ya había sido dejado libre por detectives de Cicpc que lo mantenían dentro de su casa en el Country Club. Y es que a la Inspectoría General de esa dependencia había llegado la denuncia de la extorsión. Al parecer, durante los primeros días de la semana, este solicitado había cancelado 60 mil dólares para que no lo entregaran. Era parte -indicó una fuente del Cicpc- de la negociación. Debían cancelar otros 160 mil euros y luego completar dos millones en esa misma moneda.
Pero la Inspectoría General se enteró, comenzó a averiguar y los efectivos decidieron dejar libre al solicitado por la policía internacional.
Como el español -requerido por legitimación de capitales, corrupción urbanística, estafa y malversación de caudales públicos- no estaba tampoco en su residencia de Caracas, autoridades comenzaron a llamar a todos los hoteles cinco estrellas donde pudo haberse hospedado.
Y fue en el Hotel Tamanaco donde lo lograron ubicar. Alli bajo el nombre de su novia, una chica de no más de 30 años, estaba registrada una habitación. Cuando fue consultado el recepcionista, dijo que el viernes en la noche la pareja había llegado, especificó la fuente del Ministerio Público.
Cuando se les ofreció el dato a los efectivos del Cicpc adscritos a Función Pública destacados al caso, al parecer no hicieron mayor investigación. Ya en la tarde, cuando fueron consultados, dijeron que se trataba de una mujer mayor y no de la novia del español.


